GUILLERMO CANSECO MENDEZ Y JUAN JOSE VILET YA SE VAN... PERO SE VAN MILLONARIOS
- 8 sept 2016
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Juan José Vilet Espinoza y su compinche Guillermo Canseco Méndez, saldrán millonarios de la Dirección General de Adquisiciones de la Dirección General de Compras y Operaciones Patrimoniales del estado de Tamaulipas.
Hubo cientos de contratos sin licitaciones entre amigos y compadres a los cuales "Ayudaron", por supuesto con su debida "comisión" a cambio de la ser proveedores del gobierno de Tamaulipas. Compras millonarias a empresas fantasmas con domicilios en la Ciudad de México, y en Monterrey NL , fueron las que más hincharon a estos mercenarios del billete.
Guillermo Canseco es cuñado de Fernando Salinas y buen amigo de Egidio Torre Cantú. En Tamaulipas, y más si estas en el gobierno, se le echa la mano a los amigos, nada más poniéndolos en donde hay para meter la mano, el resto lo hacen ellos solos.
En las fotografías se puede observar la casa que tenía Guillermo Canseco en el 2011 en un barrio bajo, y la casa que tiene actualmente en la ciudad de Monterrey Nuevo León. Guillermo Canseco de entrar con poco, salió siendo dueño y señor no de una, sino de dos gasolineras en Monterey, Nuevo León. Su cómplice y amigo Juan José Vilet también hizo su trabajo en la Dirección General de Adquisiciones, "Adquiriendo" una residencia que ronda actualmente los 10 millones de pesos que es ahora de su propiedad y se encuentra en la zona norte de Ciudad Victoria, Tamaulipas.
Guillermo Canseco junto con Juan Jose Vilet inflaron precios de equipo policiaco, como chalecos antibalas, ropa etc, al parecer de muy mala calidad pues los elementos de la fuerza Tamaulipas cargan con una placa de acero debajo del chaleco antibalas en el pecho "por si las dudas" debido a la baja calidad del equipo.
Juan Jose Vilet y Guillermo Canseco hicieron el negocio de su vida con Tofic Salum Fares al adquirir equipamiento medico chatarra que ni el mismo Hospital Infantil recibió, puesto que no contaba con las especificaciones técnicas de calidad para brindar el servicio a los pacientes. Lo mismo hicieron en el Hospital General de Altamira en donde inflaron los costos un 30% más de lo que realmente vale a precio menudeo, por lo que muy probablemente “dobletearon” los costos de todo el mobiliario y equipo que destinaron para este Hospital, echándose unos “millonsitos” a la bolsa.
Sin duda Guillermo Canseco y Juan Jose Vilet no pueden esperar para que se lleguen los vientos de cambio, con los cuales emprenden un vuelo hacia una vida de riqueza y felicidad, y principalmente fuera del alcance de la ley.
AUTOR DE NADA














































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