MEMORIAS DE UN AUTOR
- 10 may 2017
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Eran las 3 de la mañana, estaba sentado en mi escritorio frente a la computadora, con una pistola cromada y brillante de calibre pequeño sobre la mesa, que no me habría salvado de nada ni de nadie, pero me hacía sentir seguro, me hacia sentir que protegia a mi familia. No sé si fui muy valiente al querer enfrentar un sistema gubernamental fallido con una simple pluma, o tal vez fui demasiado estúpido. Sin duda la pague caro. No podía dormir en las noches, los días se sentían oscuros y me daba miedo salir a la calle, sentía dentro de mí un temor hacia una maldad que me acechaba, pudo haber sido mi imaginación, pero sentía el peligro cerca.
Mis letras escritas al público fueron devastadoras para muchos que incluso me deseaban la muerte. Me llegaban amenazas de muerte a través de cuentas falsas, que pronunciaban las palabras más cobardes que se puedan imaginar, todo por expresar mi resentimiento hacia un régimen que sin duda ha causado mucho daño a nuestro estado.
La gente me preguntaba porque lo hacía, me decía que no iba a ganar nada, que no podía derrocar un sistema yo solo, que me iban a matar por osicon, por afectar intereses de gente poderosa que yo no dimensionaba. “El Autor de Nada” la gente pronunciaba, algunos me criticaban, otros me admiraban, muchos esperaban el día que amaneciera mi cuerpo inherte en alguna calle de la ciudad, pues por esa razón muchos no se atrevían a expresar sus inconformidades al público, por temor a ser asesinados por el mismo narco-gobierno. Recuerdo a varias personas que me encontraban en la calle, y me abrazaban, me tenían cierto cariño sin conocerme, o tal vez lastima, o admiración.
La realidad es que todos sentían lo mismo que yo sentía, mas de 700,000 personas estaban de acuerdo con mis palabras, hartos de vivir en impunidad, hartos de vivir con temor de salir a la calle, hasta la madre de trabajar tan duro y vivir en miseria. Es por ello que mi página creció rápidamente, sobrepasando todo rating en el estado, por la simple y sencilla razón que yo decía lo que la gente quería decir, pero que tenían miedo a decirlo. Recuerdo a un buen amigo licenciado que después de preguntarle si él creía que me iban a matar por decir las cosas que decía, me comento “Yo te recomiendo que mejor le bajes de huevos. ¿Tú crees que nosotros los ciudadanos no quisiéramos decir todo lo que tú dices? Todos queremos decirlo, pero no lo decimos porque sabemos cómo está la situación aquí en Tamaulipas. Recuerdo las llamadas de mi familia, diciéndome que dejara de hacer eso, recordándome todos los periodistas asesinados en México, que no me metiera contra la gente poderosa, contra los políticos corruptos.
La realidad es que no soy valiente, solo soy tremendamente estúpido, y no dimensionaba las consecuencias de querer ponerme al tú por tú contra un sistema gubernamental podrido. De alguna u otra forma cerraron mis fuentes de ingreso. Me partieron la madre económicamente hablando. La realidad es que, con mi pequeño negocio de ensaladas, me era suficiente para mantener a mi familia, y tener un nivel de vida aceptable. A dos o tres meses de que inicie el proyecto Autor de Nada, me quede sin nada. Sin trabajo, sin negocio, sin amigos, y por poco me quedo sin familia, pues la verdad es que nadie estaba tranquilo, no había paz.
Recuerdo cuando alguien se acercó a mí, para decirme que Guillermo Martínez el encargado de prensa me estaba buscando. “A chinga, “¿Y qué quiere?” pregunte. “Quiere que te acerques con el, quiere que dejes de hacer lo que haces. Te va a dar alrededor de $150,000 pesos si dejas de escribir.” La verdad es que el dinero nunca me intereso. No tenía mucho, pero a diario trabajaba en mi negocio, y a diario salía, Dios nunca me abandonaba, de alguna u otra forma mis necesidades y las de mi familia siempre se cubrían.
En realidad, creo que a través de mís letras, logre liberar los sentimientos de mucha gente, realmente creo que les abrí los ojos a cientos de miles de personas que gustaban de leerme a diario. Tuve suerte que después de 80 años que predomino un régimen, se fuera justo cuando yo quería que se fuera, cuando los ciudadanos estábamos hartos de los abusos, cuando todos realmente decidimos que ese régimen se largara.
Los vientos de cambio si llegaron para mí. Tal vez no en lo económico, porque aún sigo sin empleo, aún sigo sin un negocio que me dé para vivir. Pero las cosas están cambiando. Ya puedo dormir tranquilo, ya no traigo una pistola conmigo esperando que alguien que le pise los callos, me mande hacer algo cobarde. Por fin tengo paz, ya no me llegan mensajes amenazándome, amedrentándome. Esa gente ya se largó, se les termino el poder.
La verdad es que la política me importa una mierda, no busco ser político, ni tampoco ocupar un cargo en el gobierno, no busco un empleo. Solo quiero hacer lo que me gusta, escribir, hablar, opinar, porque la perspectiva de la vida cambia cuando haces lo que deseas, cuando puedes vivir haciendo lo que disfrutas. Ahora todo mundo es valiente, todo mundo ya tiene su página de opinión, todo mundo escribe, todo mundo se volvió periodista como yo mismo me auto nombre. Ahora todos quieren ser autor de nada, pero no tienen la más mínima idea de lo que es ser autor de nada, de vivir el temor que yo vivi, de perder todo lo que he perdido y ganar todo lo que he ganado.
La gente que se sienta en las gradas a observar desde afuera este espectáculo se divierte demasiado, señalan, opinan, critican, maldicen, todo sin consecuencia alguna. La realidad es que Autor de nada ha sido un filtro, que saco toda la mierda de mi vida, me hizo darme cuenta de que los amigos realmente no eran amigos, me hizo darme cuenta que tener enemigos no es malo, porque los enemigos de algún modo te respetan y te admiran por lo que haces o por quien eres, saben admirar tu valor. A veces un enemigo se convierte en amigo. A veces los amigos en realidad no lo son, solo son gente que te quieren ver menos que ellos, solo así están contentos con la amistad. Nuestro estado, Tamaulipas, está cambiando para bien. No nací en Tamaulipas, soy nacido en el Distrito Federal, he vivido en la Ciudad de México, en Monterrey, en Guadalajara, en Guanajuato, en Houston, en Mcallen, pero me digo que soy Tamaulipeco porque este estado me hizo quien soy. En este estado me di cuenta de lo difícil que es salir adelante en la vida, en este estado me di cuenta como hay cosas más importantes que el dinero, el estatus social, y todo lo superficial que muchos sueñan con obtener. Aquí en Tamaulipas me di cuenta cuanto sufre la gente para sacar adelante a sus familias, cuanto sufren las madres por sacar adelante a sus hijos. Aquí conocí gente invencible que trabajan bajo el ardiente sol de 40 grados centígrados por 10 horas continuas, para ganar un sueldo miserable, y aun así están contentas. Aquí me di cuenta de que la vida no vale nada, y es por eso que la vida para mi vale mucho, y disfruto cada momento de ella. Es por eso que le tome amor a este estado y a su gente, porque aquí en Tamaulipas hay gente de huevos, gente valiente, gente autentica.
En este estado me di cuenta de la realidad que vivimos en Mexico, que yo mismo viví en carne propia. Aquí aprendí lo que es buscar y no conseguir empleo, porque no vas recomendado. Aquí en el estado supe lo que era el verdadero sabor de una cerveza helada. Aquí en Tamaulipas aprendí a disfrutar de la pobreza. Aquí en Tamaulipas aprendí a odiar a los ricos, y a los que se sienten superiores a los demás por su clase social. Aquí en Tamaulipas aprendí a no dejarme pisotear por nadie, aprendí a no tener miedo. Es por ello que Tamaulipas es mi estado, y las cosas pintan mejor para todos, no porque cambio el gobierno, si no porque la gente cambiamos para bien. Hoy me doy cuenta que el PRI, el PAN, MORENA, el PRD, todo es lo mismo, solo son gente rica queriendo hacerse mas rica, peleando siempre por el poder, pero haciendo los arreglos por debajo de la mesa. Me doy cuenta que nada ha cambiado. Me doy cuenta que la política sigue siendo una mierda. Que nosotros los jodidos siempre vamos a ser de los jodidos, y que los poderosos siempre van a ser los poderosos. Que arriba siempre se arreglan entre ellos, y el pueblo somos los que nos peleamos.
A pesar de todo sigo siendo Autor de Nada. Un don nadie que comparte sus notas en feisbuk, un simple escritor que quisiera cambiar el mundo con sus palabras, una simple cara en las redes sociales de la cual la gente puede hablar y opinar libremente. A veces me dejo ver en público para demostrar que no soy un salvaje, la realidad es que, si lo soy, y me gusta la soledad, vivo en un mundo distinto a todos, donde el tiempo pasa más rápido, y a veces más lento de lo normal. Veo a través de un lente que la gente común no tiene, este me da la capacidad de entender perfectamente lo que pasa a mi alrededor, escuchar y entender cómo se siente la gente, porque actúan de la manera que lo hacen, un lente que me hace odiar cada vez más a este sistema social que nos rige.












































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