UN ANGEL SEPULTADO VIVO
- 22 sept 2017
- 3 Min. de lectura
Habia llegado muy temprano a la escuela con mi hermanito. Despedí a mi madre de un beso y me abrazo fuertemente, diciéndonos que pusiéramos mucha atención y que aprendiéramos mucho. Nos dijo que estaría esperándonos afuera como de costumbre cuando diera la hora de salida.
Mi padre nos dejo cuando eramos aun muy pequeños, recuerdo vagamente su rostro, pero ya no me importa pues mi madre siempre ha estado ahi para nosotros. Mi hermanito seguido me pregunta porque nos dejo nuestro padre. A veces no se que contestarle, y solo lo abrazo, pues yo tampoco se.
Me encontraba tomando clases de ingles, se escuchaba la voz de la maestra haciendo un eco que rebotaba en las 4 paredes del salón, aunque no lograba entender lo que decia pues no estaba poniendo atencion.
Justamente estaba volteando a ver a un compañero con el que bromeaba en silencio, y nos aguantábamos la risa. De repente el piso comenzo a sacudirse agresivamente. Mi corazón empezó a latir fuertemente y mis piernas me temblaban.
Mis compañeros empezaron a correr, mientras que la maestra intentaba mantener el orden para evacuar el salon. Corri detras de mi amigo con direccion a la salida, el piso seguia sacudiendose y de repente se desprendio y comence a caer. Senti un gran vacio en el estomago, como si mis organos hubieran dejado mi cuerpo. Azote en el suelo y a su vez enormes piezas de concreto comenzaron a caer en todo mi cuerpo. Me hice bolita y cubri mi cabeza, senti como me caía el mundo encima.
Estoy sepultado entre piedras, escombro, varillas, pedazos de concreto y pedazos de muebles rotos, y mesa-bancos. El dolor es intenso, pero peor es la desesperación de no poder ver nada, no se si mis ojos están abiertos, o cerrados, no se siquiera si estoy vivo.
A lo lejos escucho gemidos, y gritos de dolor y pánico. No me puedo mover, y sobre mi espalda el pico de una enorme piedra me atormenta, es insoportable. Mi cuello esta torcido hacia abajo, casi pegado a mi pecho. El dolor es infernal, quisiera desmayarme pero no puedo. Pienso en mi madre, y en mi pequeño hermano. ¿Donde estas Dios? Grite dentro de mi mente. Nunca me imagine sentir tanto dolor, nunca imagine estar sepultado vivo. ¡Hermano! ¡Hermanito! ¿Donde estas? Ni si quiera puedo hablar.
Mi madre, no puedo ver su rostro, quiero verla pero no puedo. Tal vez jamas vuelva a verla. ¿Acaso alguien sabrá que estoy aquí? ¿Alguien sabrá que estoy vivo? No se cuanto tiempo he estado aquí.
Las lagrimas brotan de mis ojos. No se que hice para merecer esto. ¡Hermano! Perdóname hermanito! ¡Perdóname mami! Tengo miedo.
No se cuanto tiempo ha pasado, pudieran ser minutos, horas o días. Ya no me duele mas. No siento nada. Recuerdo a mi hermanito sonriendo, su recuerdo me hace llorar, pero me alivia el dolor, a el le gustaba mucho venir a la escuela. El mismo decia "Soy un excelente alumno hermano" puedo escucharlo claramente. Su vocecita me hace sentir bien.
Me falta el aire. No consigo respirar. Poco a poco siento como se me va la vida. Ahora puedo ver. Es mi hermano extendiendo su manita, mami no esta. "Ven conmigo hermano, toma mi mano." "No te preocupes, vamos a estar bien." "Caminemos juntos hacia la luz."
Autor de nada










































Comentarios