GERARDO PEÑA FLORES
- 13 sept 2018
- 3 Min. de lectura
Gerardo Peña Flores
En el año 2007... Un convoy de 7 camionetas lujosas le cerraron el paso a la suburban donde viajaba Gerardo Peña Flores, justo a la altura de la Colonia Las Cumbres de Reynosa tierra de narcos. En las carrocerias de colores brillantes de las camionetas se reflejaban los fusiles que sostenian hombres con pasamontañas y chalecos antibalas poniendose en posicion amenazante, mientras sonaban corridos distintos de las bocinas de las mismas puertas donde recargaban sus armas los sicarios. Apuntados con armas largas y totalmente rodeados se encontraba el candidato a la alcaldia de ese epicentro del narcotrafico, Reynosa, Tamaulipas junto con su equipo de colaboradores. A puras cachetadas y cachazos los descendieron de las suburbans, y se llevaron unicamente al objetivo, Gerardo Peña Flores. Despues de propinarle varios golpes hasta quedar atolondrado, sentaron al candidato panista en una banca de un parque enmontado de alguna colonia de la periferia. Un arma con cachas doradas enfriaba la frente del candidato, mientras que a este le brotaban en su mente imagenes de su familia, de sus hijos, de su esposa. "Le voy a hablar bien claro señor candidato." "Usted va a perder, usted no va a ser alcalde." Le dijo el famoso Hummer, uno de los mas viles asesinos del CDG, y anterior miembro de las fuerzas especiales del ejercito. ¿A que le temian? Gerardo Peña destituyo a mas de 300 policias corrompidos por la delincuencia organizada cuando fungio como Secretario de la Funcion Publica en Tamaulipas. Su primer mensaje como candidato a la alcaldia de Reynosa fue "No trabajare con los delincuentes, no habra pacto ni tregua." En el 2007 se observaban tapizadas las calles de Reynosa con propaganda del candidato priista Oscar Luebbert, quien no la tenia facil, y mas bien estaba practicamente derrotado ante un hombre que venia con manos limpias y caracter bien forjado, Gerardo Peña Flores. Sin embargo el priista traia todo el respaldo del gobierno, y de la delincuencia organizada. A pesar del horripilante suceso el candidato no se doblego, aumento su seguridad y frecuentemente era acechado por camionetas llenas de gente armada que se paseaban en frente de sus eventos de campaña. Dos dias antes de la eleccion levantaron a uno de sus mas cercanos colaboradores, Ricardo Moreno Ricaldi, tambien coordinador de finanzas de los panistas en aquel entonces y quien iba tambien en la planilla de Gerardo como regidor. Se llega el dia de las elecciones y el cartel entra en accion espantando a la gente para que no saliera a votar, y golpeando a los operadores panistas que promovian el voto en las colonias, uno de ellos perdio un ojo a causa de la brutal golpiza. Aquella eleccion fue un robo total, el PRI habria inflado las urnas con numeros que ni siquiera cuadraban con el numero de votantes en las listas nominales de cada colonia. "Atrevanse a impugnar la eleccion, y tendran que recoger el cadaver de Moreno Ricaldi." Fue el mensaje que hicieron llegar a Gerardo Peña, quien prefirio salvarle la vida a su amigo y dejar el asunto por la paz. Se perdio la eleccion, se la robaron.
A las pocas semanas regresaron vivo a Ricaldi. Gerardo Peña Flores es incondicional de Francisco Garcia Cabeza de Vaca desde entonces, y continua en la actualidad siendo amigo fiel, incondicional hasta la muerte.











































Comentarios